A propósito de la marcha… en Ecatepec

Moisés Sánchez

 

Moisés Sánchez Ramírez

Moisés Sánchez Ramírez

Viernes 14 de noviembre de 2014

Bajo el llamado del diputado Octavio Martínez Vargas, presidente de la Comisión de Seguridad Pública y Tránsito de la LVIII Legislatura del Estado de México, a la marcha del próximo domingo 16 de noviembre en el Municipio de Ecatepec de Morelos, algunas consideraciones.

La protesta representa una manifestación de la frustración, del cansancio, del hartazgo social ante una ola de violencia que este año ha cobrado muchas víctimas, desapariciones, feminicidios, el incremento de la violencia y narcomenudeo, así como el robo con violencia extrema en todas sus modalidades. Las instituciones y autoridades locales no están respondiendo al reto que representa la delincuencia. Aparentemente no hay una señal de esperanza. La marcha del próximo domingo, implica no sólo un “YA BASTA” “NO MÁS SANGRE”, sino el hartazgo social y estará dirigida a la autoridad local que no ha sabido responder ante la voraz violencia que se vive en Ecatepec. La misma complicidad de algunos elementos de la policía municipal y la grave impunidad que se vive, es por supuesto un llamado a los gobiernos  del estado de México y federal.

Existe ya la psicosis en los habitantes del municipio, constantemente se observan locales cerrados y lo más delicado comienzan a verse en escuelas con índice de deserción porque los padres no llevan ya a sus hijos, es decir, emigran del municipio, existe ya un miedo incontrolable y de psicosis en las calles ante el incremento de robo de niños, desapariciones de jovencitas. Hoy pareciera que en Ecatepec hay una pasión por hacer daño; este poder masculino criminal mantiene un cerco misógino contra las mujeres. Se viven varios fenómenos que la autoridad es incapaz de asimilar o mantiene la complicidad, en donde varios de ellos constituyen no sólo un modo de empleo sino que a partir de ahí delinquen, son utilizados como medio y entre ellos se encuentran: la economía informal que está constituida por taxistas irregulares y vendedores ambulantes; la ilícita está conformada por personas dedicadas a la piratería, narcomenudeo, trata de personas y sicariato, este último ya una forma de “empleo” entre jóvenes que son cooptados por el crimen organizado, en otro orden, que no deja de ser delicado, la autoridad local desconoce por completo la clasificación de los feminicidios por lo que no es capaz de poder actuar y mantener la impunidad ante esa particular ola de violencia que se vive en Ecatepec, entre esta clasificación existen: por posesión, pasional, intrafamiliar, explotación sexual, y asesinatos relacionados con robo y secuestro, es decir, la autoridad está rebasada ante la imperante violencia hacia la mujer. La violencia es hoy en Ecatepec, el problema central en el contexto actual. El reto, ya no puede exigirse para una autoridad acéfala e indiscutiblemente ineficaz e ineficiente para siquiera poder controlar la violencia y sus causas, y, en la medida de lo posible, si en este tiempo no han podido encontrar explicaciones para descubrir soluciones es momento de que la sociedad dé muestra, como lo hará el próximo domingo, que ya viven el hartazgo generalizado.

 

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