“(…).El presidente y su “capacitado” gabinete, están ratificando que encontraron los medios para conseguir lo que quieren y hasta el momento, en el papel, han obtenido lo propuesto; esperemos a saber su forma de llevarlo a cabo.”

 

Ironías del poder: Robles dejó el origen y

Atenco tendrá enfrente al nuevo aeropuerto

 -2ª y última-

 

Sala del aeropuerto de la Ciudad de México

Terminal 2 del AICM. Foto: Reforma.com

Domingo 5 de octubre de 2014 

Nos reubicamos en el terreno de las ironías que a veces guardan los sucesos referidos al poder, en nuestros dos casos, al poder político. Primero subrayando el impudor con que la actual secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, realiza actos  públicos para promover la participación ciudadana en la aplicación de programas sociales, que bajo los principios de igualdad y equidad se diseñan para favorecer a quienes más lo necesitan, organizándolos a través de convocatorias selectivas.[1] Ahora nos dedicaremos al segundo caso, relacionado con el impacto que tendrá en Atenco y en toda la región, la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, a pesar de la singular lucha que dio el movimiento “Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra” al expresidente de México F. Calderón y al exgobernador el estado de México, E. Peña en el 2006. El presidente y su “capacitado” gabinete, están ratificando que encontraron los medios para conseguir lo que quieren y hasta el momento, en el papel, han obtenido lo propuesto; esperemos a saber su forma de llevarlo a cabo. 

Y tal como rezan los dichos populares, nos “cayó como anillo al dedo” haber “cambiado de canal”, porque gracias a eso, nos topamos con “Sin Filtro”, programa de discusión y análisis político hecho por jóvenes universitarios[2], que demuestra no sólo el poder de Televisa para crear opciones distintas, si así lo desea, sino la importancia de la manifestación y presión sociales para que exista la necesaria apertura y pluralidad en los medios masivos de comunicación. Nos fue muy útil, porque en particular ese día discernían sobre el aeropuerto, enfrentando posiciones originales. Para nosotros, a partir del exitoso recibimiento del proyecto y de la indudable importancia que le dieron en los noticieros y programas especiales de la TV, insistiendo en la imagen que debemos dar al mundo exterior, pero también en su papel de identidad por ser la puerta de entrada al país, era relevante rememorar la férrea lucha de los pobladores de Atenco y hablar del impacto social, cultural, económico y ecológico, que a todas luces y de todas formas, el progreso empeñado* tendrá en la vida de los habitantes de la región.  

Sin embargo, los universitarios nos brindaron otras lecturas del acontecimiento. Desde la que compartía la necesidad de construir un aeropuerto nuevo de carácter internacional, que técnica, tecnológica y socialmente, respondiera a los cánones globales actuales de conectividad, hasta la que cuestionaba, con toda seriedad, su real requerimiento. Sobresalió la exigencia de cada uno de los participantes, estuvieran a favor o en contra y quién sabe por qué, de cuidar el que las autoridades garanticen la transparencia en cada una de sus acciones; en tanto el augurado trabajo, desarrollo y bienestar social y ecológico para los participantes directos e indirectos, que por igual llegará supuestamente a las comunidades aledañas, y desde luego a los usuarios, no cuenta con el suficiente sustento. 

Algunas de las dudas o aspectos no contemplados que emanaron del debate y que repercutirían en un aumento considerable del costo estimado hasta ahora, que es de 169 mil millones de pesos, se relacionan con:

 

– La ausencia de un proyecto para la realización de la infraestructura necesaria para el funcionamiento integral del aeropuerto, lo que incluye la estrategia de  conectividad y de desarrollo urbano.

– El nuevo aeropuerto deberá cumplir con los principios del transporte: eficiencia en el tiempo, costo, velocidad de traslado y movilidad.

– El establecimiento de los variados y numerosos servicios públicos, implica abordar y discutir con amplitud el tema del agua. De dónde y cómo se van a abastecer del líquido, además de las afectaciones que eso genera respecto al acceso y distribución del agua en la región.

– Para que el proyecto tenga cierta legitimidad social, tendrían que informar sobre su viabilidad y alcances, sobre todo si como se sabe, fue algo sorpresivo e impuesto. Es decir, ninguna consulta o trabajos previos sobre el punto advirtió del plan del presidente.

– La oposición partidaria tendría que ser responsable con el seguimiento de las decisiones que se tomen.

– La ausencia de una red de conectividad entre las ciudades del país, que no tienen vuelos directos entre sí, hacen poner en duda la innegable necesidad de construir el aeropuerto. En lugar de un megaproyecto, se podría recurrir a esa red.

 

Como corolario podemos decir, que si cuando los preceptos democráticos deben practicarse para poner en evidencia la legitimidad de las acciones sociales que se proponen y la responsabilidad de quienes las conducirán, se practica lo opuesto, como en estos dos casos revisados, el mensaje para quienes tendrán que desarrollarlo y supervisarlo es contradictorio y se debilita la importancia de los alcances comprometidos.

 

[1] Este primer caso lo pueden revisar en: http://www.red-accion.mx/2014/09/ironias-del-poder-robles-dejo-el-origen.html

[2] “Sin Filtro” es transmitido los domingo a las 11:00 p.m., en ForoTV, Canal 4 de Televisa; el tema del aeropuerto lo trataron el 21 de septiembre. Recordemos que este programa fue producto de la presión social ejercida por el movimiento “#Yo Soy 132”, para que los medios de comunicación se democratizaran; demanda que surgió a partir de la lamentable aparición del, en ese momento candidato a la presidencia del país, Enrique Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana en mayo del 2012, y del deplorable manejo mediático que de ella hicieron.

* En el artículo anterior empezamos a definir el contenido de este término.

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