“(…) gracias al Canal 22 nos enteramos del monto del cobro que hizo la FIFA al gobierno de Haití por proyectar esta Copa Mundial, uno de los países más pobres del globo que no ha tenido descanso y que está imposibilitado para ofrecer a su pueblo un espacio de recreación que les permita disfrutar al menos los juegos, ante las penosas realidades que los rodean.”

 

Mundial de Futbol 2014: Marcadores crueles (II)

 

VILLA-TV

por Ciber V. V.

Amistosos-Fecha-FIFA-Agosto-2011

Publicado: jueves 26 de junio de 2014 

En nuestra entrega anterior (ver http://goo.gl/lko4Me) hablábamos de la información que nubla la fiesta deportiva en Brasil y que es necesario conocer para demandar a los responsables de la toma de decisiones en el fútbol, buscar efectivamente el beneficio colectivo en los países sede y no sólo el particular de las multimillonarias empresas participantes. Veíamos cómo los graves problemas de salud y educación, al igual que la pobreza del pueblo carioca, tenían O en atención, mientras que la erogación del gasto público en el evento crecía desmesuradamente. Ahora hablaremos de otro de los marcadores crueles aquí denunciados; la flagrante deshumanización de quienes representan el interés económico en el cobro de las transmisiones televisivas del evento a los países del orbe, dio como resultado: Haití  O  FIFA US$2 millones[1]. ¿Cuál sería el marcador final si conociéramos el total que la Federación Internacional de Fútbol Asociación se está embolsando?[2]

Pues bien, gracias al Canal 22 nos enteramos del monto del cobro que hizo la FIFA al gobierno de Haití por proyectar esta Copa Mundial, uno de los países más pobres del globo que no ha tenido descanso y que está imposibilitado para ofrecer a su pueblo un espacio de recreación que les permita disfrutar al menos los juegos, ante las penosas realidades que los rodean. Nos referimos a las fuertes divisiones sociales, culturales y económicas que históricamente han caracterizado la relación entre sus habitantes blancos y de color, la cual se ha visto aún más diezmada por el último fenómeno sísmico que sufrieron en el 2010 y por sus funestas consecuencias. Por ello le recordamos a la FIFA, que Haití todavía carece del bienestar mínimo y continúa en espera del cumplimiento cabal de los compromisos internacionales de apoyo para su reconstrucción y para contener los problemas sanitarios, de salud y alimentación que padece; el malestar y la desesperación han incrementado la violencia en su pequeño territorio. 

Lo irracional es que si pensamos en lo que se requiere para organizar un partido de fútbol común, sólo enumeraríamos cinco elementos: jugadores, balón, uniformes, árbitro y cancha. Pero lo que han logrado en corto tiempo la avaricia y la cada vez más efectiva mercadotecnia, es hacer necesario un cúmulo de nuevas y caras “condiciones” que aparentemente no pueden faltar, si se quieren ganar montones y montones de dinero, no sólo partidos. Entre los distintos elementos y actividades que se han ido agregando y que implican altos costos para los equipos, están: el entrenador, el equipo técnico y de apoyo, los árbitros laterales, los encargados de la definición y realización de las fechas de entrenamiento, al igual que de los enfrentamientos, juegos amistosos y torneos nacionales e internacionales. Además, tienen que atender la reglamentación y acuerdos con las federaciones y confederaciones deportivas y del fútbol y las entrevistas y reportajes con los medios de comunicación. 

Hoy se tiene que negociar con “las marcas” para amarrar su publicidad en el atuendo de los jugadores y cuidar la relación con los medios televisivos, la prensa escrita y virtual, y con las redes sociales, pero también con las autoridades de gobierno responsables de consolidar el deporte y el fútbol en cada país y con las instancias internacionales de apoyo. Por otro lado está la compra-venta de jugadores y la edificación de canchas y estadios que, además de abrigar a los aficionados, deben responder con sus instalaciones permanentes o temporales, a las exigencias de las empresas publicitarias y de telecomunicaciones. Lo contradictorio es que para dar una idea de sustentabilidad, la FIFA actualmente pide que en la construcción de los estadios de fútbol se utilicen materiales reciclables, requisito que hasta los comentaristas de Televisa, acríticos por naturaleza, saben que es mera simulación, pues como dicen, sólo sirve para “taparle el ojo al macho”.

Pero valga este recuento de nuevos actores, actividades y condiciones, para reconocer la enorme red de servicios comerciales, productivos, publicitarios e institucionales que supuestamente “necesita” el fútbol “profesional” para realizarse. En este sentido, no hay duda de que “el Mundial”, es una de las empresas privadas globales multimillonarias más poderosas, y que la FIFA, por su función normativa y arbitraria en el otorgamiento de concesiones para la transmisión de los partidos, obtiene groseras cantidades de dinero; tal cuestión anula cualquier subterfugio que exponga para justificarse ante el pueblo haitiano. Queda pendiente para el siguiente artículo, el último marcador cruel: Tolerancia O Racismo y homofobia IOO, resultado en el que todas las partes involucradas están “fuera de lugar”.

 

 

 

[1] Fe de erratas:En el artículo anterior, bajo el link: https://aquiecatepec.com/2014/06/18/mundial-de-futbol-2014-marcadores-crueles-i-villa-tv/, registramos erróneamente US$2, 000, es decir, dos mil millones de dólares, en lugar de US$2 millones (dos millones de dólares).

[2] Los procuradores brasileños independientes de justicia del Ministerio Público Federal (MPF), cuestionaron “…que los servicios para la transmisión de partidos del Mundial se financien con fondos públicos. Sostiene que Brasil había rechazado en 2011 esa posibilidad pero luego ‘cedió a las presiones e imposiciones de la FIFA’. Según los procuradores, esos gastos para transmitir los 64 partidos del Mundial equivaldrán a unos US$59 millones.” Consulta del 16 de junio de 2014, en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/10/131023_brasil_gastos_mundial_jgc.shtml

 

 

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