“Por lo pronto el método se queda. Vale la pena destacar que el ejercicio democrático realizado por Acción Nacional se constituirá en un referente obligado en el sistema de partidos. Frente a los peores augurios de que la democracia directa aumentaría la división y traería como consecuencia la fractura institucional, los panistas han actuado con un sentido de responsabilidad y de participación ejemplares.”

 

Un mandato para Madero

Javier Corral Jurado

 

Senador Javier Corral Jurado

Senador Javier Corral Jurado

www.javiercorral.org

Publicado: jueves 22 de mayo de 2014

Gustavo Madero ha sido reelegido el pasado domingo como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN. En una clara y contundente victoria, el chihuahuense se convierte en el primer dirigente nacional electo por voto directo de la militancia, en una historia de 75 años de vida política y tras la reforma estatutaria que confirió a los miembros activos este derecho. Ganó en 25 de las 32 entidades federativas. Y venido del norte de México, fue suya la capital del país. Tal circunstancia lo coloca con una fuerza extraordinaria y con una oportunidad inédita: casi el 60% de la militancia le ha otorgado su confianza para dirigir al Partido en tiempos críticos, y le ha conferido un mandato soberano, democrático e ineludible, el de conducirlo a buen puerto dentro de una ruta que lo haga retomar su rumbo, recuperar su esencia y devolverlo a los ciudadanos para conquistar nuevamente el poder.
 
Por lo pronto el método se queda. Vale la pena destacar que el ejercicio democrático realizado por Acción Nacional se constituirá en un referente obligado en el sistema de partidos. Frente a los peores augurios de que la democracia directa aumentaría la división y traería como consecuencia la fractura institucional, los panistas han actuado con un sentido de responsabilidad y de participación ejemplares. De un listado nominal de 217,476 militantes con derecho a voto, lo emitieron el 72 % de ellos. Se instalaron en todo el país 1259 centros de votación, los cuales de acuerdo con el tamaño del listado nominal podían integrarse por más de una mesa de votación y hasta tres.
 
En un proceso nacional sólo se registraron dos incidentes: en el Centro de Votación correspondiente al distrito 12, ubicado en la Delegación Cuauhtémoc del D.F. no se presentó el presidente de la Mesa de Votación, por lo que sin papelería electoral no pudo instalarse la casilla; y alrededor de las 18:00 horas en otro centro de votación, en la delegación Cuajimalpa del DF, una persona en motocicleta y presuntamente armada robó la urna que contenía los votos emitidos, aunque el cómputo ya se había realizado y valió dentro del conteo final.
 
Además del voto directo en los centros de votación que correspondían al afiliado, el proceso panista puso en operación otras dos modalidades, previa identificación con credencial del partido o con credencial de elector: los militantes que comunicaran con una anticipación debida estar fuera de su demarcación distrital el día de la jornada, podían tramitar un voto en tránsito en otro centro de votación. 356 militantes hicieron uso de este derecho. Pudieron votar también los panistas en el extranjero. Lo hicieron aquellos que lo solicitaron vía correo electrónico y les fue entregado un registro con número de folio, con el cual pudieron emitir su voto en la página de internet del Partido.
 
Obviamente este ejercicio se pudo realizar tras la depuración que el PAN hizo de su padrón de miembros activos. La certidumbre de toda elección descansa en la confiabilidad del padrón de electores, y radica precisamente ahí el mayor reto para la eficacia y permanencia del método eleccionario por voto directo, vigilar que el proceso de afiliación se mantenga de manera individual y personalísima, bajo una capacitación previa sobre los principios, valores y objetivos de nuestra institución, con el propósito de que la adhesión sea informada, consciente.
 
Gustavo Madero tiene otros retos excepcionales. Cruzó la campaña interna y con gran éxito para sus adversarios (consiguieron el 40 % de los votos), el tema de la relación del partido con el gobierno de Peña Nieto; entreguismo y comparsa fueron las acusaciones de quienes, paradójicamente, si se revisa su actuación en las cámaras del Congreso han ido de la mano con el gobierno en asuntos torales. Madero debe delimitar con toda claridad el campo de la cooperación con el país cuando concurre a las reformas y el de la oposición frontal al poder cuando vemos la manera ostentosa como se reinstala el autoritarismo priísta. Debemos mantener la comunicación y cooperar en todo lo que sea en bien del país. Pero nunca ingenuos, ni obsequiosos, debemos ser solidarios y contrapeso a la vez.
 
El gobierno y su partido pueden cerrarse a la comunicación y negociación con el partido o con otros. La mayoría de las leyes que habrán de aprobarse, el PRI y sus aliados, pueden sacarlas adelante. Habrá una serie de nombramientos y confirmaciones que requieren de posiciones claras del partido y de negociaciones decentes y de resultados. La comunicación y la relación con otras fuerzas políticas deberán ser respetuosas, pero firmes nuestras posiciones.

 

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